Bariloche despliega una nueva edición de la Fiesta Nacional del Chocolate, que se desarrollará hasta el 5 del corriente en el marco de Semana Santa, consolidándose como uno de los eventos más convocantes de la Patagonia y una vidriera del entramado productivo de Río Negro.
Durante cuatro días, la ciudad se transforma en un gran escenario a cielo abierto donde el chocolate deja de ser solo un atractivo turístico para expresar una historia productiva que lleva más de 80 años y que hoy forma parte central de la identidad rionegrina.
La actividad chocolatera, nacida a fines de la década del 40 con la llegada de inmigrantes europeos, evolucionó desde pequeños emprendimientos familiares hasta convertirse en una industria consolidada, con proyección nacional e internacional y fuerte impacto en la economía local. Hoy Bariloche produce más de 2.000 toneladas de chocolate al año, con 30 fábricas activas, cerca de 100 variedades de productos y miles de puestos de trabajo directos e indirectos.
La Fiesta del Chocolate refleja esa evolución. Lejos de ser únicamente un evento turístico, se posiciona como una celebración del trabajo, la innovación y la capacidad de transformar una materia prima importada en un producto con identidad propia, calidad reconocida y presencia en mercados internacionales.
La edición 2026 vuelve a tener como uno de sus principales atractivos la elaboración de la barra de chocolate más larga del mundo, que superará los 200 metros y será realizada por más de 200 maestros chocolateros, en una producción que sintetiza escala, tradición y trabajo colectivo.
Además, la ciudad ofrecerá un paseo temático de más de 600 metros, con actividades interactivas, espectáculos, propuestas gastronómicas y experiencias para toda la familia, consolidando un evento que logra sostener la actividad turística durante todo el año y dinamizar la economía regional.
Con una propuesta que combina cultura, gastronomía, turismo y producción, Bariloche vuelve a poner en escena uno de sus principales emblemas, reafirmando el lugar del chocolate como símbolo de una actividad que atraviesa generaciones y proyecta a la provincia a escala nacional e internacional.

