Por Alejandro Delgado Morales – Luisa Niglia – Pilar Delgado Niglia (fotografía)

Japón sorprende a cada paso, en cada momento… Las olas turísticas que cubren a esta nación insular del Océano Pacífico bien pueden justificarse por una sumatoria de características que cortan transversalmente a su frondosa historia con la notable modernidad del presente. Pero, en lo más alto de la superficie, turismo180grados registró elementos notables para destacar encabezados por la cordialidad como común denominador, seguidos por una seguidilla de respeto, orden, puntualidad y limpieza. Desde una mirada sudamericana global y argentina en particular, Japón resulta indispensable de ser conocido.

Los puntos de mayor interés turístico tienen más que suficiente promoción y en general son conocidos a la distancia. Pero el valor del contenido que implican los templos y santuarios; los rincones históricos y religiosos; las tradiciones de siempre que perduran bien cuidadas; la modernidad expresada en sus trenes de alta velocidad, edificios y hasta sanitarios; el comercio y la cultura pop, sólo puede magnificarse viviéndolo.

De ahí la recomendación de pensar en Japón como un desafío por alcanzar, especialmente en temporada de floración de cerezos (que está concluyendo), porque tornan mágico a los paisajes.

  • Cordialidad

Llega un momento en que la cordialidad abruma: En el hotel, en el tren, en la vía pública. Nada se ve forzado y esto se puede comprobar recorriendo desde un lugar turísticamente central como un barrio periférico de Tokio.

“La cordialidad va atada al respeto y se construye desde la educación básica”, comentó a turismo180grados una docente japonesa.

  • Orden

Cada cosa en su lugar, podría sintetizarse. Los residuos donde corresponde (no se ven en las calles, ni tampoco cestos, pues quien genera un residuo se lo lleva hasta tirarlo en un lugar apropiado); los fumadores con sus cigarrillos en los espacios perfectamente identificados (está prohibido fumar en la vía pública, además del transporte y demás lugares públicos); la prioridad de los peatones; la circulación en las escalaras mecánicas.

“Es un orden naturalizado, que bien puede encontrar matices en una franja de jóvenes, pero es el que resulta habitual”, apuntó la docente.

  • Puntualidad

Las 13.01 es exactamente esa hora para el arribo de un tren y la puerta 4 elegida para subir es la que se abre precisamente ahí, ni un centímetro más, ni uno menos.

Un local indica su apertura a las 09.00 y así será. Y siguen las firmas con los demás horarios de la cotidianeidad. Un retraso está fuera de la lógica japonesa.

“No hay una explicación para la puntualidad, más que forma parte de normas comunes que se cumplen y ya”, expresó la dedica mujer consultada.

  • Limpieza

Cuesta encontrar al menos un papelito en el suelo de las calles en general y, particularmente, de zonas céntricas de Tokio y las once restantes ciudades recorridas por el equipo de turismo180grados: Además de la capital, Nikko, Hakone, Takayama, Shirakawa, Kanazawa, Nagoya, Hiroshima, Kyoto, Nara, Osaka y Okinawa.

Circulan trabajadores de limpieza por todos lados controlando hasta finos detalles, al punto de que portan elementos clásicos para recoger residuos y también especie de pinzas para, por ejemplo, pequeños objetos.

“La limpieza es un hábito que se inculca desde los primeros años de la etapa escolar, de igual manera que otros”, indica Mariko, la guía e intérprete nativa que desempeñó un rol estupendo en el circuito japonés.

De todos modos, Mariko afirma que “hasta un tiempo había más limpieza, pero el incremento constante del turismo internacional generó nuevas situaciones”.

  • Modernidad

Aplica como sucede en otros países de avanzada a todo lo que rodea a la vida cotidiana: El transporte público, el acceso a lugares, las construcciones, la circulación callejera y demás.

Indispensable en este tópico no mencionar a los sanitarios, a los que sólo les falta hablar como, por ejemplo, como para mantener un diálogo mientras una persona hace sus necesidades.

Es cuando se destaca la compañía TOTO Ltd. Una multinacional japonesa líder, fundada en 1917 y reconocida mundialmente por revolucionar los baños con tecnología sanitaria de alta gama., destacando su famoso inodoro inteligente y bidé, el Washlet . Con sede en Kitakyushu, fabrica productos sanitarios de cerámica, grifería y accesorios, impulsando la sostenibilidad y la higiene avanzada.

  • Interacción

Para quienes lleguen a Japón sin hablar otro idioma que el español, el obstáculo que esto supone no resulta insuperable precisamente porque la contra parte japonesa siempre tiene buena predisposición para resolver situaciones. En algunos casos, incluso, al ver gestos de desorientación no falta quien se ofrezca para brindar asistencia.

  • Dinero

El Yen es la moneda japonesa y su uso en efectivo es tan común como que, incluso, contempla una variedad de monedas para lo cual resulta útil portar un monedero.

Desde luego que tanto tarjetas de crédito como maneras alternativas de pagos son comunes, pero abundan lugares en los que las compras sólo se aceptan en efectivo.

  • Farmacias

Sólo expenden remedios con recetas médicas nacionales, no sucede como en Argentina que uno ingresa a una farmacia y se lleva desde un Paracetamol hasta un antibiótico como si fuera a comprar caramelos. Y si hubiese que aplicarse una inyección, imposible conseguir agujas, salvo en un hospital y con el respaldo médico apropiado.

Dicho esto, como base de algo fundamental: Hay que llevar asistencia al viajero y la cantidad de medicamentos de uso común como para tener tranquilidad.

  • Gastronomía

Conocida tradicionalmente como Washoku, la gastronomía japonesa es señalada por la UNESCO como patrimonio inmaterial por su equilibrio, estacionalidad y presentación refinada.

Basada en el arroz, pescado fresco y verduras, sus pilares incluyen la tempura (pescado o verduras rebozados y fritos), miso (pasta fermentada tradicional japonesa hecha de soja, sal marina y koji, un hongo beneficioso), sushi y sashimi (Arroz aderezado con pescado crudo y cortes de pescado fresco, respectivamente y variedad de sopas, priorizando sabores naturales y porciones moderadas.

También están el Donburi (tazón de arroz con diversos ingredientes tipo pollo, huevo, carne). Yakitori (brochetas de pollo a la parrilla); Sopa de miso (caldo tradicional a base de pasta de soja), Onigiri (bolas de arroz, el sándwich japonés) y brochetas de pulpo, calamares, etc.

Por caso nada de esto sea bienvenido por una franja de paladares argentinos (probar es un desafío necesario, de todos modos), no faltan los clásicos McDonalds, Stasbucks y las clásicas “tiendas de conveniencia” (Konbini) que sacan del paso como las cadenas 7eleven, FamilyMart y Lawson.

Detalle: Es común ver a numerosas personas comiendo en las puertas de los locales (no está bien visto comer en las calles, caminando o en lugares públicos).

Gastronomía – Reflexión

Bien se puede afirmar que la Argentina es “campeona del mundo” también en gastronomía, por su diversidad de sabores, además de variedad de productos y ofertas que permiten a cualquier turista del mundo sentirse como en su casa, si así lo quisiera, o proponerse descubrir tradiciones locales.

  • Curiosidades

Se ven a numerosos exponentes de la tercera edad trabajando en empleos de distintos niveles y responsabilidades. Esto obedece a razones cómo “se valora el conocimiento y la experiencia sin importar la edad”, pero también a que “en general cuando una persona se jubila precisa seguir activo porque lo hace sentir bien o por necesidad para vivir, ya que las jubilaciones no son suficientes”.

El respeto a las tradiciones convive con la rebeldía de los jóvenes; el índice de natalidad se ubica entre los más bajos del mundo; la esperanza de vida supera los 84 años y posiciona a Japón al tope mundial de longevidad.

  • Tiempo y Programación

Japón tiene múltiples atractivos, particularidades y propuestas en cada rincón de su extensión y está tan lejos de la Argentina, que demanda como ideal casi un mes para pensar en una visita sustanciosa.

Turismo180grados hizo un riquísimo recorrido con una puntillosa planificación de las empresas de viajes Ecotur y ARG TRAVEL, que en el saldo permite decir “hemos conocido Japón”. Es muy importante contar con una guía nativa, como el caso de la cordial y profesional Mariko, de igual manera que un soporte de coordinación, como el realizado por Joaquín Mendez.

  • Circuito principal – visitas

Tokio

Santuario Meiji, dedicado al espíritu divinizado del Emperador Meiji. Recorrido por la calle Omotesando, una amplia avenida arbolada que alberga las tiendas de las principales marcas de moda del mundo y por el famoso “Cruce de la calle Shibuya” (un auténtico caos organizado de 5 cruces peatonales).

Torre de Tokio, la torre de acero más alta del mundo con 333 metros de altura. Asakusa El casco antiguo de Tokio, pasando por Nakamise, una de las calles comerciales más antiguas de Japón. Sensoji, el templo más antiguo de Tokio.

Tokio – Nikko – Tokio:

Visita a la ciudad de Nikko que ha sido el centro de la adoración shintoísta y budista durante muchos siglos. Complejo del Santuario Toshogu, construido como un mausoleo para Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato tokugawa que gobernó Japón durante más de 250 años. Este bello complejo de santuarios, consta de más de una docena de edificios shintoístas y budistas en un hermoso entorno forestal y es patrimonio mundial de la UNESCO.

Visita a la antigua Villa Imperial, tesoro cultural nacional que presenta una arquitectura que abarca tres períodos diferentes: edo, meiji y taisho, y está rodeada por un hermoso jardín.

Tokio – Hakone:

Recorrido con la oportunidad de vislumbrar el Monte Fuji de 2.400 metros de altura. Santuario de Hakone, que está escondido en un denso bosque; sería fácil perderlo si no fuera por sus magníficas puertas torii. La siguiente parada fue Hakonemachi, donde se abordó un barco pirata con destino a Togendai, enorme cráter volcánico creado por una erupción hace 3.000 años.

Teleférico hacia Owakudani, donde se percibe el olor a azufre que proviene de este volcán activo. Hay senderos para caminar que conducen a ventilaciones de vapor y pozos burbujeantes.

Los huevos que venden en Owakudani se hierven en las aguas termales naturales del volcán y se dice que prolongan la vida por siete años.  Se trata de los famosos “huevos negros”, que adquieren ese color en el hervor mencionado.

Acceso a onsen (aguas termales con gran riqueza en minerales y temperatura caliente natural, que brota del subsuelo debido a la alta actividad volcánica del país). Experiencia de dormir sobre un futón japonés. 

Hakone – Takayama:

Estación de tren Odawara con partida en el famoso tren bala Shinkansen, que alcanza velocidades de hasta 300 km/h, con destino a a la ciudad de Nagoya (sede de Toyota y principales terminales automotrices).

Takayama:

Mercado Matutino de Miyagawa, uno de los mercados matutinos más grandes de Japón, con puestos que venden artesanías y productos locales. Gran oportunidad para probar las deliciosas frutas y verduras de la región, ya que sólo los agricultores y artesanos independientes pueden vender sus productos en los puestos. El famoso Museo de las Carrozas de Takayama, donde se ven las carrozas ornamentales del famoso festival.

Paseo por la hermosa ciudad antigua, y por la calle Sannomachi; bodegas y casas de té que han estado en funcionamiento durante siglos.  Cena en un restaurante local donde se disfruta la famosa carne “hida beef”.

Takayama – Shirakawago – Kanazawa:

Aldea de Shirakawago, ubicada a mitad de camino entre Takayama y Kanazawa. El área bordea el valle del Río Shogawa en las remotas montañas que se extienden desde Gifu hasta la prefectura de Toyama. Es famosa por sus tradicionales casas de campo gasshozukuri, algunas de las cuales tienen más de 250 años y fueron declaradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1995.

Kanazawa: Mercado Omicho, que ha estado en el centro de la ciudad costera de Kanazawa durante casi 300 años. Alberga más de 200 puestos que venden todo tipo de productos frescos, vale la pena probar los mariscos locales, ya que son los más frescos del país.

Jardín Kenroku-en, uno de los tres jardines más hermosos de Japón donde pudimos observar el florecimiento de los cerezos en su máximo esplendor. Según la antigua teoría del paisaje del este de Asia, posee los 6 atributos esenciales que lo hacen un jardín perfecto: amplitud, serenidad, antigüedad, artificio sutil, abundancia de agua y vistas panorámicas.

El distrito Samurái de Nagamachi, con visita la Casa Samurai Nomura, una casa tradicional de la Época Edo.

Kanazawa – Hiroshima:

Desde la estación de Kanazawa, en tren con destino a Shi Osaka/Kyoto. Luego, trasbordo a un tren bala con destino a Hiroshima.

Hiroshima: 

Ferry hacia la Isla de Miyajima, ubicada en el mar interior; ha sido un lugar sagrado del shintoísmo desde la antigüedad. Se encuentra el sitio más fotografiado de Japón: la puerta torii flotante del Santuario de Itsukushima, designado como uno de los 3 paisajes más hermosos de Japón.

El santuario al que pertenece se remonta al siglo VI, con la estructura actual que data del siglo XII. Los edificios armoniosamente dispuestos revelan una gran habilidad artística y técnica y han sido designados patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Los «plebeyos» no podían pisar este lugar sagrado, y aún hoy está prohibido dar a luz o morir en la isla.

Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, área donde fue el epicentro de la bomba atómica. El parque se creó en memoria de quienes perdieron la vida en el ataque.

Hiroshima – Kyoto:

Desde la estación de Hiroshima, en tren bala hacia Kyoto (1 hora y 40 minutos). Bus hacia Higashiyama. Visitar al Templo Kiyomizu, traducido como «templo de agua pura», recibe su nombre de las aguas que brotan de las montañas del este y fluyen hacia el sitio.  Las cascadas se dividen en tres corrientes, cada una con un beneficio diferente, y se invita a los visitantes a beber el agua. Sin embargo, beber de las tres corrientes se considera avaricia.

El piso del templo principal, a 13 metros de altura, ofrece una vista impresionante de Kyoto y fue construido sin usar un solo clavo (todo amurado con sogas). 

Ceremonia del Té privada con una instructora profesional en la que aprendimos el importante significado de este ritual para los japoneses.

Experiencia de compartir la ceremonia con una maiko (aspirante a Geisha). Luego a pie hacia Gion, el distrito de geishas más famoso de Kyoto; lleno de tiendas, restaurantes y casas de té, donde las geiko y maiko entretienen.

Kyoto:

Templo Kinkakuji, conocido como el pabellón dorado, uno de los templos más famosos de Kyoto, con los dos pisos superiores completamente cubiertos de láminas de oro. Arashiyama para ingresar al Templo Tenryuji, uno de los cinco grandes templos zen de Kyoto, y el más grande e impactante de Arashiyama, considerado patrimonio de la humanidad (UNESCO).

Paseo por los famosos Bosques de Bambú de Arashiyama, que son diferentes a cualquier otro lugar de Japón, y abren camino para llegar al Santuario Shintoísta de Nonomiya, en el cual las princesas imperiales solteras se quedaban durante un año o más para purificarse. El santuario es mencionado en la primera novela del mundo; el cuento de Genji.

Experiencia samurai que permite aprender de forma interactiva acerca de la ancestral técnica del kendo.

Kyoto – Nara – Kyoto:

Nara, capital de Japón durante 74 años en el siglo VIII, muchos de sus templos y santuarios permanecen en pie. Visita al Templo Todaiji, una de las estructuras de madera más grandes del mundo y hogar del Buda más grande de Japón. Está rodeado por el parque de Nara o «parque de los ciervos» debido a la gran población de ciervos mansos considerados “sagrados” que vagan libremente por las calles y que inclinan sus cabezas a cambio de una golosina.

Santuario Kasuga Taisha, encargado de proteger la ciudad y famoso por sus cientos de linternas de bronce y piedra donadas por los fieles a lo largo de los años. Recorrida por el Barrio Fushimi en Kyoto, con visita al Santuario Fushimi Inari presentado en la película «memorias de una geisha» y conocido por sus miles de puertas torii rojas que conducen hacia arriba a través del bosque sagrado del Monte Inari. Ha sido votado por los visitantes como el número uno de los lugares que hay que visitar en Kyoto.

Pagoda de cinco pisos iluminada, la más icónica de Kioto, que pertenece al templo To-Ji, siendo con 55 metros el edificio de madera más alto de Japón. Se ilumina espectacularmente durante el otoño (especialmente de mediados de noviembre a principios de diciembre) y durante eventos especiales, reflejándose en el estanque del recinto.

Kyoto – Osaka:

Castillo de Osaka, uno de los más famosos de Japón; desempeñó un papel importante en la unificación de Japón durante el siglo XVI. El contraste entre el antiguo parque del castillo de Osaka con sus grandes muros de piedra y los rascacielos que rodean la ciudad proporciona un excelente ejemplo del equilibrio entre el Japón moderno y su rica herencia cultural.

A pie, Dotonbori, un popular distrito comercial, también famoso por su polo gastronómico. Por la noche está iluminado por cientos de luces de neón y letreros mecanizados, incluido el famoso letrero glico running man y el cangrejo kani doraku. La última parada del día en Umeda Sky Building, que ofrece una vista de 360 grados de la brillante bahía de Osaka desde el observatorio al aire libre. 

Osaka – Okinawa:

Okinawa es una isla situada en el mar de China Oriental conocida como “el Caribe japonés”. Tiene un perfil bien diferente al resto de Japón, tanto desde el paisaje como de las costumbres y la gastronomía. No refleja la riqueza del resto del territorio japonés, pero ofrece un mar amigable para unas vacaciones en verano. Las bases militares estadounidenses establecidas con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial le dieron una impronta particular.