Por Alejandro Delgado Morales

El Tambo Señora Sofía combina tecnología de última generación con la tradición quesera de Tafí del Valle. Es el tambo robotizado más alto de mundo. En un principio producía queso de tipo mozzarella hasta que ampliaron su mercado hacia otros productos lácteos. En la actualidad ofrecen visitas guiadas destinadas a estudiantes y contingentes, además de visitas auto guiadas ideales para familias y turistas. Se emplaza sobre la Ruta Provincial N° 307, en el kilómetro 74, y desde su interior, sueñan con que Tafí llegue hasta lo más alto en el reconocimiento ONU Turismo entre los pueblos más bellos. Así expresaba a turismo180grados Augusto Colletti, un dedicado trabajador del complejo.

Atractiva propuesta

El Tambo Señora Sofía, propiedad de Sebastián Murga y su esposa Sofia, que tiene al hijo Sebastián como encargado,  es una propuesta atractiva para quienes recorren los Valles Calchaquíes y desean combinar un alto en el camino con la compra de quesos artesanales y dulce de leche de producción local, o bien disfrutar de una visita educativa sobre el funcionamiento de un tambo tecnificado.

La calidad de la leche y sus derivados, sumada a la atención personalizada y al paisaje, son sus principales fortalezas.

Los robots

Los robots tienen capacidad para 70 vacas cada uno, por ende, el proyecto de la familia es llegar a los 140 animales en el corto plazo.

Robotizaron el sistema productivo para mejorar la calidad de vida tanto del operario como del productor. Como es sabido, el tambero tiene horarios muy exigentes de madrugada, que no están muy buenos.

Una de las razones de cambiar de sistema fue eso: mejorar el bienestar del trabajador y también de las vacas, porque este es un sistema de ordeño voluntario. La vaca no se molesta tanto, va con más libertad a ordeñarse. Obviamente, la máquina decide con parámetros si puede o no ordeñarse.

Con el sistema, las vacas entran guiadas por su propio instinto: el animal entra al box atraído por una ración de alimento balanceado y, una vez adentro, el robot identifica a la vaca mediante un chip colocado en el collar. Con esa información, ajusta la rutina; limpia las ubres, coloca las pezoneras con precisión láser y extrae la leche sin intervención humana. Cuando finaliza, libera al animal y registra automáticamente la producción individual, la calidad y el estado sanitario.

Producción de calidad

A partir de la leche obtenida diariamente, el establecimiento elabora distintos productos típicos de Tafí del Valle.

«Con el proceso de producción de ellas mismas hacemos queso Tafí, un queso semiduro, leche pasteurizada, dulce de leche y también quesillo», explicó Augusto.

Apuntó que actualmente, el tambo cuenta con 69 vacas en ordeñe y producción, cuya edad oscila entre los tres y seis años. «Está en el punto auge de su producción máxima», destacó al explicar por qué ese rango etario resulta ideal para la actividad.

Entre los productos sobresale el tradicional quesillo tafinisto, una elaboración característica de la región: «El quesillo es un queso natural que se usa mucho como postre, pero también puede acompañar perfectamente una picada», indicó.

ONU Turismo

Augusto dijo que espera “que suceda” y que la ONU Turismo reconozca a Tafí del Valle como uno de los pueblos rurales más lindos del mundo por todo lo que implicaría en materia turística.

Señaló que hay “grandes expectativas” y retomó sus labores que comienzan muy temprano en la mañana y culminan al caer la tarde, en un contexto de gran dedicación y compromiso con las vacas, que lo conoce tanto que suelen ir en su búsqueda.