El destino Iguazú cerró la temporada con un balance positivo: la ocupación hotelera promedio se ubicó en el 74%, mientras que el ingreso de visitantes al Parque Nacional Iguazú superó un promedio diario de más de 5.000 personas, concluyendo el mes de julio con un total de 166.266 visitantes. Los números confirman que #IguazúTodoElAño continúa consolidándose como uno de los principales polos turísticos del país.
“Esta temporada vuelve a demostrar que cuando el sector público y el privado trabajamos juntos, Iguazú sigue creciendo y consolidándose como un destino elegido durante todo el año”, resaltó Leopoldo Lucas, presidente del ITUREM, en diálogo con turismo180grados.
Lucas valoró también “la planificación” con la que vienen trabajando junto a todos los actores del turismo y destacó “las medidas preventivas para proteger el Área Cataratas”.
“Todo esto refleja nuestro compromiso con la seguridad de los visitantes y con el cuidado de uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo. Vamos a seguir promocionando Iguazú en los principales mercados, porque estamos convencidos de que cada turista que nos elige genera más oportunidades y trabajo para nuestra gente”, enfatizó.

Un cierre de temporada sólido
La ocupación del 74% refleja un flujo constante de visitantes a lo largo de todo el período, sostenido tanto por turismo nacional como internacional. A esto se suma el desempeño del Parque Nacional Iguazú, una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo, que registró un promedio diario superior a los 5.000 ingresos, ratificando su lugar como el atractivo central del destino y uno de los más visitados de la Argentina.
Este comportamiento da cuenta de una demanda sostenida, en línea con la capacidad del destino para combinar naturaleza, infraestructura hotelera y una oferta de servicios que sigue en expansión.

El efecto Mundial: un impacto acotado
Uno de los factores que se monitoreó de cerca durante la temporada fue la disputa del Mundial de Fútbol, un evento que históricamente reconfigura los hábitos de consumo y viaje de los argentinos, concentrando la atención en las transmisiones deportivas y, en algunos casos, postergando decisiones de viaje.
Si bien se registró una leve retracción en la demanda durante los días de partidos de la Selección Argentina, el impacto fue acotado y no modificó la tendencia general de la temporada. Los operadores del sector destacaron que la caída fue mínima y puntual, y que rápidamente el flujo de visitantes retomó su ritmo habitual una vez finalizados los encuentros.
En este sentido, el resultado final de la temporada —con una ocupación del 74% y más de 5.000 visitantes diarios al Parque Nacional— demuestra que Iguazú logró sortear con éxito un contexto que en otros destinos suele traducirse en caídas más marcadas de la actividad turística.

Prevención y planificación para proteger el Área Cataratas
En este contexto de alta afluencia turística, y en función de las proyecciones meteorológicas asociadas al fenómeno El Niño (ENOS), se avanzó en medidas preventivas para resguardar la infraestructura del Área Cataratas, priorizando los estándares de seguridad para los visitantes y los equipos de trabajo de las empresas prestadoras de servicios turísticos.
En el marco de una acción conjunta para la gestión integral del riesgo, la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A. solicitó a la Administración de Parques Nacionales la autorización para iniciar el repliegue preventivo de las pasarelas del Circuito Garganta del Diablo.
La decisión se sustenta en los pronósticos y análisis técnicos que anticipan crecidas del río Iguazú en los próximos meses. En ese sentido, las empresas encargadas del monitoreo climático e hidrológico del sistema fluvial en la cuenca de Brasil coincidieron en señalar que durante septiembre y octubre se prevén caudales elevados, con potencial de generar inundaciones extraordinarias que podrían afectar la infraestructura de ese sector.
Estas acciones preventivas forman parte de una estrategia de planificación anticipada que busca preservar uno de los principales atractivos del destino, minimizar riesgos y garantizar que, una vez superado el período de mayor caudal, las instalaciones puedan ser restituidas en óptimas condiciones para continuar ofreciendo una experiencia segura y de calidad a los visitantes.

