Mendoza tuvo un enero turístico con «fuerte» impacto económico

Durante enero, el turismo generó un fuerte impacto económico en Mendoza, con un ingreso total de $137.475 millones, producto de la visita de 312 mil turistas, informaron desde el Gobierno de Mendoza. Este cálculo se basa en una estadía promedio de 4,7 noches y un gasto diario estimado de $92.500 por persona, se informó oficialmente.
Según los datos analizados por el Observatorio del Emetur, el flujo turístico durante el primer mes del año estuvo compuesto mayoritariamente por visitantes nacionales, que viajan acompañados. El 80% de los turistas son argentinos. El 42,7% de estos proviene de Buenos Aires, seguido por la región Centro (Córdoba) con un 19,5%.
En cuanto al turismo internacional, los visitantes representan el 20%. De este total, los visitantes chilenos son el 7,5%, mientras que el resto del mundo suma un 12,5%, entre los que destacan los brasileños.
El análisis de la participación de los establecimientos utilizados revela una marcada preferencia por alternativas de hospedaje extra hoteleras. La mayor parte del alojamiento turístico se concentró en el sector informal o privado, con un 28,07% utilizando vivienda propia o de familiares/amigos. A esto se suma un 25,15% que optó por vivienda alquilada, consolidando una tendencia hacia experiencias de mayor independencia.
En contraste, los alojamientos hoteleros formales presentaron una participación significativamente menor:
Hoteles 3 estrellas: 12,58%.
Cabañas/Bungalows: 11,96%.
Camping: es un segmento reducido del 1,84%.

La presidenta del Ente Mendoza Turismo (Emetur), Gabriela Testa, explicó que durante el verano se registra una mayor presencia de grupos familiares y advirtió que el promedio provincial “esconde realidades diversas según los destinos”.
En ese sentido, señaló que zonas como las Villas de San Rafael, Potrerillos y Cacheuta mostraron niveles de ocupación superiores al Gran Mendoza, impulsados por su oferta vinculada al agua, los paisajes naturales y las actividades al aire libre, especialmente demandadas en esta época del año.
“Cuando hablamos de Mendoza no se puede mostrar una foto única. La situación turística varía de acuerdo con cada zona de la provincia. En verano, naturalmente, le va mejor al sur provincial ya las áreas de montaña. También se observa un aumento de la demanda durante los fines de semana y en aquellas localidades donde se realizan vendimias y festivales”, detalló.
Testa destacó además que la diversidad de propuestas permite atenuar los efectos de la estacionalidad. “Gracias a la multiplicidad de productos turísticos que posee Mendoza, logramos mantener una demanda estable durante todo el año, lo que para el sector empresario resulta más favorable que los picos de consumo difíciles de sostener”, explicó.
