Bodegas, productores, enólogos, especialistas, sommeliers y referentes de la gastronomía y el turismo participaron del primer Foro del Pinot Neuquino. El encuentro permitió compartir experiencias, analizar el desarrollo de la cepa en la provincia y potenciar su articulación con la cocina, el turismo y la identidad territorial.

Por el Día Mundial del Pinot Noir, que se celebra cada 18 de agosto, el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales realizó el primer Foro del Pinot Neuquino, una actividad destinada a poner en valor una de las cepas más representativas de la vitivinicultura provincial y fortalecer el trabajo conjunto entre los distintos actores de su cadena productiva.

El encuentro tuvo lugar en el Hilton Garden Inn de la ciudad de Neuquén y fue encabezado por el presidente de NeuquenTur, Gustavo Fernández Capiet, y la gerenta general de la empresa, Silvana Cerda.

La jornada reunió a bodegas, productores, enólogos, ingenieros agrónomos, especialistas en suelos, sommeliers, cocineros y trabajadores vinculados con el turismo y la gastronomía. La propuesta permitió intercambiar experiencias sobre la producción de Pinot Noir en las distintas regiones neuquinas y analizar sus posibilidades de crecimiento, posicionamiento y vinculación con otras actividades económicas.

Participaron representantes de Cutral Co, Aicardi, Patritti, Malma, Familia Schroeder, Tero Rengo, Fincas del Limay, Sudoeste, Impasse, Mabellini Wines, Terra Indómita, Puerta Oeste, U24, Principios y Finales y Bodega Des de la Torre, entre otros actores relacionados con el sector.

Producción, territorio y diversidad

El foro comenzó con la presentación “Raíces: el Pinot que se planta en Neuquén”, a cargo del ingeniero agrónomo Sebastián Landerreche, del Centro PyME-ADENEU, quien expuso sobre el estado actual y las perspectivas de crecimiento de la superficie implantada con esta variedad en la provincia.

Posteriormente se desarrolló “Bitácora Pinot: microclimas y comienzos”, un espacio de conversación en el que productores y enólogos compartieron historias, aprendizajes y desafíos vinculados con la elaboración de la cepa en diferentes puntos del territorio neuquino.

Participaron Ana Viola, CEO de Bodega Malma y presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia; Mariano Diletti, enólogo de Familia Schroeder; Carlos Mabellini, productor y fundador de Mabellini Wines; Nicolás de la Torre, productor de Chos Malal; y Nicolás Navío, enólogo de Bodega Patritti y asesor de pequeños productores.

La mirada técnica estuvo a cargo del geólogo y productor Marcelo Marteau, quien abordó la influencia de los suelos y los microclimas en las distintas expresiones que alcanza el Pinot Noir neuquino.

Las intervenciones permitieron recorrer la diversidad productiva de la provincia, desde los viñedos de San Patricio del Chañar y la Confluencia hasta las experiencias que comienzan a desarrollarse en el norte neuquino. Cada zona aporta características particulares y demuestra la capacidad del Pinot Noir para expresar el territorio donde se cultiva.

Pinot y gastronomía neuquina

El encuentro también dedicó un espacio especial a la relación entre el vino y la cocina. En el segmento “Pinot y gastronomía, una bomba atómica”, el chef Sebastián Caliva, de Aura Restaurant del Hotel Tower, y la cocinera Jorgelina Esper, de El Oscuro Mesón, ambos embajadores del Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina, conversaron sobre la versatilidad de la cepa y sus posibilidades de maridaje con productos y platos regionales.

La actividad, conducida por el periodista y crítico gastronómico Nico Visne, incluyó además una presentación audiovisual sobre el territorio del Pinot Noir neuquino, la participación musical de las Cuerdas de Fundación BPN, una propuesta gastronómica y un brindis de cierre con espumante neuquino.

Una identidad que nace en los viñedos

Neuquén es la segunda provincia argentina con mayor superficie implantada de Pinot Noir y concentra la mayor extensión cultivada con esta cepa en la Patagonia. Su clima seco y frío, la amplitud térmica, el viento y la diversidad de sus suelos ofrecen condiciones especialmente favorables para su producción.

El Foro del Pinot Neuquino permitió avanzar en la construcción de una agenda compartida para transformar esa fortaleza productiva en nuevas oportunidades de desarrollo. La articulación entre bodegas, gastronomía, turismo y territorio abre la posibilidad de generar experiencias capaces de contar, a través de una copa, la identidad y la diversidad de Neuquén.

La actividad formó parte de las propuestas impulsadas para celebrar el Día Mundial del Pinot Noir y consolidar el posicionamiento de la provincia como uno de los principales territorios argentinos de esta cepa.