Por Alejandro Delgado Morales

Chilecito tiene un encanto especial y Matías Vaca, secretario de Turismo municipal, se encargó de exponerlo de manera concreta en una charla con turismo180grados.com. Chilecito asoma en La Rioja seduciendo todo el año, pero con un fuerte eje de atracción en febrero, donde asume una fisonomía chayera que toca los sentimientos y pone en movimiento a propios y extraños.

  • El menú turístico de Chilecito es tan amplio como uno se lo proponga… ¿Si?

Chilecito es el emergente del oeste riojano. Creo que es un oeste que tiene propuestas para cuatro días y tres noches muy bien. Para hacer todas las experiencias hay que concentrarse y organizar el recorrido: las propuestas enogastronómicas, el turismo off-road, los museos y las ciudades. El visitante puede ir segmentando qué hacer de acuerdo con sus intereses.

Chilecito es una ciudad que no es para una sola visita. Es un destino que siempre se renueva, especialmente en términos de oferta nocturna, y que tiene una marcada diversidad de actividades tanto en verano como en invierno. Además, existe una oferta tanto pública y como privada durante todo el año.

Por eso, no encuentran con muchísimas ofertas, especialmente en las redes sociales.

  • Todo esto ocurre en un contexto complejo, porque el problema es la economía y les toca a todos. Así y todo, ustedes son competitivos…

Totalmente. Tenemos casi 1.650 camas, con un fuerte núcleo vinculado a cabañas y alojamientos de tres estrellas. El promedio es de unos 65.000 pesos la habitación doble en establecimientos de esa categoría.

También tenemos opciones superiores, como un hotel cuatro estrellas, y alternativas más económicas, como hostels culturales y hostels orientados principalmente a jóvenes.

En gastronomía, tenemos un promedio de alrededor de 20.000 pesos por cubierto en un menú ejecutivo, también contamos con propuestas de mayor categoría y opciones de fonda. Además, tenemos un importante movimiento vinculado al motorhome y al camping, con una buena cobertura de servicios para ese segmento.

Esa diversidad permite recibir distintos tipos de turistas. Actualmente, uno de nuestros fuertes durante el invierno es el turismo de colectivos y de la tercera edad, que hoy está fuertemente golpeado por la pérdida de poder adquisitivo.

Por eso seguimos trabajando sobre una oferta diversa, hasta que el mercado o los prestadores locales comiencen a identificar un mejor perfil de negocios. Hoy, el municipio y la provincia están desarrollando distintas alternativas para ser competitivos en todos los segmentos, tanto económicos como especializados.

  • Y tenemos Chilecito todo el año, pero cuando entramos al verano comienza una fisonomía que tiene que ver con la chaya, con el carnaval y se pone en marcha una dinámica interesante…

Totalmente. En términos generales, hay casi 18 festivales durante 40 días en toda La Rioja. Chilecito se convierte en la capital nacional de la Chaya con todo lo que es febrero vinculado a diversas peñas, fiestas barriales, topamientos, muñecos y juegos que identificamos como el emergente que fue la unión de las culturas incaica, aguada, criolla y española.

Todo eso genera un febrero muy especial. Te vas a encontrar con una semana de fiestas todas las noches en nuestra plaza principal. También están las fiestas barriales todos los domingos de febrero y las peñas, con músicos de toda la provincia tocando en los distintos comedores del departamento.

Y, fundamentalmente, uno se encuentra con todos los chileciteños en modo Chaya. Es una forma especial de vivir y de entender la vida que se extiende desde la noche del 31 de enero hasta el último día de febrero.