El ajedrez argentino registra un hecho histórico: Faustino Oro, el niño prodigio nacido en Buenos Aires, se convirtió en Gran Maestro internacional con apenas 12 años y un puñado de meses. Tras un recorrido meteórico para acceder al sitio más alto de este deporte y gozar de un gran reconocimiento tanto nacional como a nivel global, para cuando regrese a la Argentina se está preparando desde la secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación una colorida acción; su participación promocional en destinos del país.

Tigre (Provincia de Buenos Aires), Ushuaia y Puerto Iguazú, en principio para las vacaciones de invierno, están pensados desde la cartera que encabeza Daniel Scioli (además, un reconocido fan ajedrecístico) para el desarrollo de unas simultáneas, con el fin de sumar a las acciones promocionales del turismo nacional, según pudo saber turismo180grados.

“Quiero felicitar de corazón a Faustino Oro por este logro increíble de convertirse en Gran Maestro de ajedrez hoy en el Abierto de Cerdeña. Es un orgullo enorme para toda la Argentina ver a un talento alcanzar algo tan grandioso con esfuerzo, inteligencia y pasión”, expresó Scioli en sus redes sociales.

Agregó: “Lo que hiciste es histórico y demuestra que los sueños se pueden lograr con dedicación y con el apoyo de la familia. Sos ejemplo e inspiración para miles de chicos que sueñan en grande. Gracias por tus enseñanzas, y te esperamos muy pronto en Argentina para seguir promocionando nuestro país”.

Desde hace dos años Oro viene rompiendo récords de precocidad a una velocidad notable: Primero fue el jugador más joven de la historia en superar los 2.300 puntos Elo (ranking propio del ajedrez). Luego consiguió convertirse en el Maestro Internacional más precoz de todos los tiempos. Más tarde speró la barrera de los 2.500 puntos antes de cumplir los 12 años. Y ahora alcanzó el máximo título que puede otorgar la FIDE.

Scioli, en tanto, «se caracterizó por aplicar el ajedrez a su vida tanto deportiva como política, a partir de las enseñanzas de su padre», subrayan en su entorno. Además, recuerdan sus encuentros e interacciones con grandes figuras de esta disciplina, como los excampeones del mundo Anatoly Karpov y Garry Kasparov; la talentosa Judith Polgar y el argentino Oscar Panno, hasta llegar a Faustino Oro. «El ajedrez marcó su vida», enfatizan quienes lo conocen bien.