Por Alejandro Delgado Morales
El Costa Diadema es un gran crucero de la compañía Costa Cruceros, destacado por su estilo italiano, diseño moderno y amplias instalaciones. Cuenta con una agradable zona SPA, múltiples restaurantes, bares, un teatro de 3 cubiertas, un paseo exterior de 500 metros y un casino completo. Ofrece un mix de lujo, relax y diversión con actividades para todas las edades y gustos, incluyendo una amplia zona infantil temática. Se trata de una propuesta muy atractiva para experimentar, que tiene como puntos bien destacados la cordialidad del personal de abordo y una gastronomía de alta gama.
Cuenta con el sistema de conexión satelital Starlink de SpaceX y está diseñado para familias, parejas y grupos, con opciones de itinerarios que cubren destinos en América del Sur en esta época. En números, oficialmente expone una capacidad total superior a los 4.000 pasajeros, más de 1.200 tripulantes, entre los que figuran 200 cocineros y sobresalen (por cordialidad y dinámica) una amplia franja de ciudadanos filipinos.
Tiene 306 metros de eslora y 37 metros de manga, 1.862 camarotes, de los cuales 756 tienen balcón privado. Múltiples restaurantes y bares temáticos, como el Aperol Spritz Bar y una cervecería alemana, que configuran un punto top en la embarcación.
Entre los itinerarios frecuentes en América del Sur figuran puertos de Argentina, Brasil y Uruguay) durante la temporada, con embarques en Buenos Aires, Montevideo, Santos e Itajaí.
- ORGANIZACIÓN:
Desde el punto de partida en la Terminal de Cruceros de Buenos Aires “Quinquela “Martín”, con el despacho de equipajes y el trámite de Migraciones, hasta recibir las valijas en el Camarote, lo que se observa es una prolija organización.
De igual modo, para encarar excursiones en recaladas portuarias o el desarrollo de actividades a bordo.
El gimnasio (muy concurrido) dispone de máquinas de última generación, espacio suficiente y vestuarios apropiados.
Sí puede coincidirse en que las dos piscinas para adultos merecerían tener mayores dimensiones en proporción de la alta demanda.

- SORPRESAS Y CURIOSIDADES
Constituyen agradables sorpresas, por ejemplo, la buena predisposición y sonrisas casi dibujadas de quienes toman contacto permanente con los pasajeros. Y en este ítem, filipinos y filipinas se destacan principalmente.
El 25% de la tripulación, según norma establecida, debe ser brasileña y esto se nota tanto, como que la embarcación de origen italiano tiene una impronta del vecino país que está a la vista y en los sentidos. La tripulación brasileña disciplinada y de manejo a media voz contrasta de plano con los turistas brasileños que suelen circular a voz en cuello por las cubiertas.
La empresa se esmera por exponer a todos sus tripulantes como parte de una “familia”, que bien puede entenderse como tal teniéndose en cuenta que comparten embarcados desde el capitán hasta el último de los lavaplatos entre 7 y 9 meses a bordo.
La gastronomía se inspira en tres chefs de renombre mundial como Ángel León, Bruno Barbieri y Hélène Darroze, todo acompañado por excelente vino italiano (o claro, bebidas alternativas).
Pero Los platos deben lavarse y para esto una suerte de ejército de manos trabajadores se encargan de unos 60 mil platos diarios, según la data oficial.
- EL GRAN BAILE
No se trata del que se da cada noche en la disco, ni en los diferentes espacios donde se puede disfrutar de muy buena música y excelentes intérpretes, sino del que sobre las 23.00, casi al cierre de la cena en el restaurante Fiorentino protagonizan varios de los mozos y las mozas que hacen un alto en sus tareas específicas y despliegan coreografías propias de un grupo de danza.
Un joven filipino en particular da cuenta de un talento semejante a exponentes de una cartelera de Broadway y genera ovaciones.
Al “Gran Baile” hay que sumarle interpretaciones vocales (en español) de personal de servicio que en sus ratos libres ensayan sus vocaciones y luego, las autoridades del barco le dan espacios para compartir con los turistas, que realmente quedan sorprendidos.

- ARGENTINA Y SIEMPRE… MARADONA
Carla, la coordinadora y referente principal, es argentina. También argentinos son un profesor de fitness, una masajista del SPA y el DJ Franco, entre los más visibles. Pero claro, «el» argentino que recorrió los lugares centrales del Costa Diadema y marcó su presencia de manera especial fue Diego Maradona.
El propio gerente general del crucero, en el escenario del teatro de tres plantas puso las cosas en estos términos: «Buenas tardes, me presento, soy de una ciudad chiquita de Italia, de la que se habló mucho, mucho… Sí, la ciudad que tuvo a Dios. Soy de Nápoles, la del 10, la de Diego Armando Maradona». Y si, el ámbito estalló al grito de «olé, olé, olé… Die-go, Diego-go».
Y en la «Fiesta Argentina» en el cierre del recorrido, el disparador fue la voz de Rodrigo y el hit «La mano de Dios» para que una apretujada multitud de argentinos unieran sus sentimientos y volvieran a manifestarse por Diego ante la curiosidad de turistas de otras nacionalidades que presenciaban el derroche de energía maradoniana desde las alturas.

- TE MECE
El crucero te mece; por momentos más, por momentos menos. Hay quienes se desacomodan al punto de tener que recurrir al conocido Dramamine. Olas que vienen, olas que van y un movimiento que acompaña tus vacaciones. Pero amaneceres y atardeceres gloriosos hacen olvidar todo y remontan a otro plano.

